Temporada de infecciones respiratorias: Cómo limpiar tus pulmones y evitar recaídas tras una neumonía.
Con la llegada del otoño y la vuelta a la rutina tras los meses de verano, comienza el aumento de las infecciones respiratorias, un problema grave que en muchos casos acaba en ingresos hospitalarios.
Tras el alta hospitalaria, muchos pacientes se encuentran con debilidad generalizada, la sensación de tener el pecho “cargado” y una tos improductiva que agota. Todo ello es síntoma de la persistencia de la infección; aunque tengas el alta médica, el pulmón aún no está “limpio” al 100%.
El Problema: ¿Por qué las secreciones se quedan atrapadas?
En la mayoría de las infecciones respiratorias en adultos, los responsables suelen ser virus como la Gripe A y B, o el Rinovirus (y desde 2020, el COVID-19 también está en la lista).
A diferencia de las infecciones bacterianas, que se combaten con antibióticos, en las víricas el tratamiento médico se centra en aliviar los síntomas (fiebre, deshidratación, manejo de la tos) y esperar a que el propio sistema inmunitario elimine el virus.
Esta batalla que libra tu cuerpo provoca que el moco cambie: se vuelve mucho más espeso, denso y, por tanto, mucho más difícil de eliminar por ti mismo.
El cuerpo humano es una máquina perfecta. Nuestro pulmón tiene células diseñadas para mantener todo funcionando; entre ellas, unas que tienen unos pequeños filamentos que funcionan como una escoba. Su trabajo es ir barriendo las secreciones desde lo más profundo del pulmón hacia arriba para poder expulsarlas.
Sin embargo, durante la infección esta "escoba" natural se deteriora. Al fallar este mecanismo de limpieza automático, necesitamos utilizar la respiración de forma estratégica para ayudar a los pulmones a expulsar esa mucosidad. ¡Y aquí es donde entra en juego la fisioterapia respiratoria!
La Solución: Fisioterapia Respiratoria para Pacientes Colaboradores
Para los pacientes que pueden seguir instrucciones sencillas, la fisioterapia respiratoria marca un antes y un después en su recuperación.
Cuando hay una infección profunda, necesitamos “airear” el pulmón. A través de ejercicios específicos conseguimos abrir espacios, ayudar a que esa escoba natural vuelva a funcionar, y logramos que ese moco tan espeso se mueva hacia arriba para poder expulsarlo sin esfuerzo excesivo.
Para lograrlo, utilizamos técnicas basadas en inspiraciones profundas, lentas y posiciones específicas.
Son técnicas totalmente indoloras y no consisten en dar golpes en la espalda (el clásico clapping). Es un verdadero trabajo en equipo entre el fisioterapeuta y el paciente.
¿Necesitas ayuda para volver a respirar con normalidad?
Si tú o un familiar han pasado por una neumonía, tienen el alta próxima y notan que la fatiga o la mucosidad no les dejan recuperar su vida normal, no duden en escribirme.
Ofrezco sesiones de fisioterapia respiratoria en la clínica Proactive Physio en Vegueta, y también dispongo de servicio a domicilio en Gran Canaria para que no tengan que gastar sus energías en desplazamientos.